martes, 27 de septiembre de 2016

TODO EN TIEMPO

Nueva aventurilla en este país. Un vez cruzado el espejo es normal que te sientas fuera de lugar. Pues no todo lo que tu recuerdas de tu lugar está en su sitio. Pero aún así, siempre hay tiempo para ir a Ikea y hacerse con un par de cositas para hacer la casa tuya. Si fuera primo o sobrino de los Acosta granadinos o de la baronesa Thysen (estoy en proceso de ser su nuevo hijo, espero la respuesta), podría comprar los muebles a medida y elegir la casa.

Lo primero que me pasó en este país de locuras donde he entrado, es ver a un conejo. Pero el mío ni iba vestido ni tenía una trompeta. Tenía un fiat pequeño verde y me decía todo el tiempo: ¡Hay mucho tráfico! ¡No sé si llegaremos con el coche a tiempo!, y lo repetía constantemente. Menos mal, que como conejo sabio, me dijo donde podía coger un metro. Para aquellos que no lo sepan, es un gusano electrónico que viaje bajo la tierra. Para aquellos que sean hacendosos como yo, se le llama a esa tira larga que hay de papel en Ikea, y te sirve para hacer cálculos si cabe todos los muebles en el salón.



En fin, después de llegar a la Estación Central de Milano, y perderte como si fuera un laberinto por todos los lugares posibles, inclusive en el baño, estaba andado en mi andén. El diez era el elegido por esta compañía para hacer su viaje hacia Padova. Recordáis estas escenas de las películas donde los amantes se han separado, y se ve a la chica en el tren sentada despidiéndose de su amor que está en la vía, y comienza a andar el tren y el corre por la vía. Bien, si la recordáis, yo era el chico que corría. Pero no en busca de mi amante, sino porque partía mi tren y yo no me podía subir.

Son esos momentos, en los que recuerdas a una niña de los campamentos y su manera de relajarse, si para aquellos que la conozca (así guardo su intimidad, Ei-re-ne, por si le da por leerme)y sus métodos antiquísimos traídos de la China orienta. Esos son los que utilicé, para no sentarme en el suelo y ponerme a llorar. Menos mal, que vivimos en la época de la descomunicación, y que tenía ya número italiano, llamé a la esposa de mi conejo "verde" (por el color de su coche), y me respondió que no me preocupara. Todos perdemos algún tren en la vida.

Menos mal que en la vida encuentras a personas positivas y buenas, todo se solucionó. Pero antes de llegar a esta parte, debo de volver atrás para contar como salí de la estación con los baúles de Harry Potter. Pensé, que no podía haber llevado más cosas encima. Y eso que había dejado una de ellas, en mi segunda casa a la espera de recogerla en las próximas semanas. Y me dio por esperar al sol, casi muero de inanición, y eso que los malos bichos no arden. Y en recuerdo a esa mujer que cayó en el pecado, mi querida Eva, esperaré en el caldero del infierno a que tu abuelita nos baje un poco de agua. Finalmente, llegó el conejo-verde y me llevó de regreso a su casa.

Comenzamos a mirar números y billetes. Ojala hubiera sido con numeritos y de colores reconocibles por la UE, y me hubiera tocado. Porque en este caso, me tocó a mí buscar el más económico, que finalmente era un autobús de tres horas. Si todas las paradas posibles las hizo el señor autobusero. Mi respeto a Antonio, pero a ninguno le enseña a !!!frenar!!!. En fin, este autobús salía por la tarde, así que tenía el tiempo de conejo para comer y recoger al pequeño Carca.

Llegó la hora de comprar y debido a que yo no tengo una cuenta en este país, pues todo es nuevo para mí, me cobraron el peaje por viajar. Es decir, me dijeron que como no son una oficina oficial de este transporte me cobran por ser tan bonico. Mi cara fue totalmente de poker-face. Si, señorita Gaga, cuando quieras me llamas para tu próximo videoclip, porque no tenía desperdicio. Llegué una hora antes de la prevista para subirme en el autobús, y no perderlo nunca más. Cuando ya estaba instalado, escuchaba como en un sueño la voz de un pequeño que lloraba y decía "Zio Jokin" Zio Jokin" Zio Jokin".




En ese momento, es cuando tu corazón de papel, comienza a colorearse de tornasol, bombea y da vida a todo tu sistema orgánico. Se me encogió al verlo llorar, y alzar su mano en mi búsqueda. Que puedo hacer yo, si soy así de ternico, de acariciable como un osito. Finalmente, veo que es Carca que sube al bus en mi búsqueda y darme un beso. Ese sensación de dulzor en tu mejilla que te hace sonrojar, que despierta el feroz dragón durmiente en tu estomago y se convierte en millones de mariposas. Momento en el que piensas como un piccolo bambino, te quiere tanto y solo te ha visto un par de veces.

Con esta sensación, partí a mi nueva aventura por este país de las locurillas. Cuando baje de este ligero transporte, nótese la ironía, me encontré con las que serían mis dos hermanas Pero en todo momento se mostraron simpatiquísimas conmigo y me condujeron a la que sería mi residencia habitual. Aquí habita un pequeño erizo que será mi compañera de viaje, durante el tiempo que esté aquí. En ese momento, es cuando todo lo que habías pensado se cae como un castillo de naipes y te das cuenta de la realidad. Estoy perdido, veramente mi aventura inicia ahora.

No sé si ricitos tenia colchones Pikolin en la casa de los tres osos, o si Blancanieves cuando se tumbo en las pequeñas camas eran cunas. Lo que tengo claro es que mi habitación es un parque de atracciones para ratones, lo digo por lo grande que es. Deshice las maletas, y recuerdos los momentos tan bonicos en los que decías, ostras esto me lo llevo por si acaso, y si hace frio, y si tengo que ir al campo, y si necesito una chaqueta. Malditos momentos donde piensas en todo lo que te hace falta. A alguno de los investigadores no se le ha ocurrido crear una máquina para transportar cosas, y que no sea correos por dios.


Cuando me desperté, de las cosas que empecé a hacer casi tenia vértigo de salir de la cama. Pero de la energía del sol, me levanté y comencé la jornada de estelas de papeles. Montañas que se podían convertir en árboles maravilloso para adornar este mundo loco. Pero en este giro, comencé a conocer a personas maravillosas que me guiarán por el camino correcto en este bosque. El siguiente día ocurrió lo mismo, el camino se ve largo y casi sin fin, pero con la ayuda precisa se llega a donde desees.

Los días siguientes fueron reuniones con diferentes peones de este tablero gigante, donde me decía como debo moverme, cuales son los movimientos exactos y qué debo hacer durante mi estancia en este país de locurillas. Tandem en español, es una de las cosas que debo enseñar, ayuda en la organización de espectáculos, reuniones con los artistas y comisarios, dar información a los jóvenes sobre las posibilidades de realizar su propia aventura y acudir a otro centro de ocio para jóvenes. Estas son las actividades por el momento, algo que me descoloca y gusta a la vez, porque se irán sumando.

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