Hola hola personajillos y personajillas.
La verdad es que volver a escribir para soltar todo lo que pasa por mi cabeza se me hace hasta cierto punto rato. Pero sinceramente mirándolo desde mi punto de vista, el pobre, me ahorro una pasta en psicólogos (ya que mi amigo chés Andrés, no desea tratarme).
Ahora voy a comenzar la historia desde el principio. A la hora de la partida del aeropuerto cargado como la Piquer con miles de maletas, casi tienen que traerme un trailer para llevarlas. Cuando las dejo en el mostrador me dicen que mi vuelo lleva retraso (benditos gabachos que me leen y ellos no tienen la culpa, pero su controladores si). En fin, que me toco hacer hora allí.
Nada más despegar hacia las alturas, me toca meterme entre dos señora no con mucha cara de hacer amiguis, por lo tanto, me abroché y a imaginar. Volví a la lectura con mi amiga Allende, que se me hizo menos pesada que si llevara las maletas encima. Pero bueno, todo sea por ser un señorito culto y refinado, porque como dice mi padre "el dinero que me gaste en una educación". Cosa que creo que se lo devolveré pronto, jajaja.
Para aquellos que sufren ataques cardíacos, no era precisamente su vuelo. Pues desde Málaga llevamos unas cuantas turbulencias, que hacia aquello unos sillones del Alhsur más que otra cosa. Pero en fin, menos mal que el personal del aeroplano era bastante simpático y te ayudaba a sobrellevar las dos horitas que uno está allá encerrado. Cuando aterrizó, todo el mundo comenzó a aplaudir (siempre lo hacen y es una de las cosas que nunca entenderé, acaso es un espectáculo y yo no me enteré. Puede ser, soy medio rubio).
Finalmente, llegó mi salvadora para recogerme al aeropuerto, porque yo pensé quedarme allí a vivir. El peso era excesivo para mis huesos, me cagaba en los santos de la maleta (que por cierto ¿cual será?, Santa Piquer? Santa Formula V y su biquini de piel?), en fin próximamente contaré como podéis hacer una maleta y no morir en el intento. Bueno llegó como rayo de luz, y cuando salí para montarme en el carro o coche, según de donde me leáis, salia por la finestra un personajillo que gritaba a los cuatro vientos ¡Zio Jokin! ¡Zio Jokin! ¡Zio Jokin! ¡Zio Jokin! . Momento, que uno no es de goma, pues me encogió el corazón.
El viaje hasta la casa de Jul&Sa&Se, fue rápido. A la llegada a su casa, me da por encender el móvil para ponerlo en modo extranjero, sino saben cual es, tenga en cuenta que es el modo soy una compañía de teléfonos y te voy a cobrar hasta el apellido. La sorpresa llegó cuando me dijo mi Alfonso (apple), que no tenia red, vamos servicio. En ese momento, es cuando mis neuronas comienzan a jugar un partido de tenis y dicen de arreglarlo. Como soy medio informático de primera, me dio por restaurar los ajustes, y no es que haya uno, sino 300. Pues yo le dí a todo, y me lo restauró de fábrica. Así que perdí todo lo que tenia, y solo me dejó recuperar cosas desde mayo (a saber la basurilla que tenia yo en mayo, seguro que expuertas).
Bueno, después de todo ya está funcionando, con Internet. Voy a señor Ikea, para que me surta de sus productos maravillosos, porque otra cosa no, pero ¡Ole que precios!. En fin, que ya tengo móvil, tengo todo lo que me falta, las maletas listas y mucha pero que mucha ilusión por traspasar el cristal que me lleve a otro mundo.
Algunas de las reflexiones gratuitas y bonitas de la vida es que estoy listo para iniciar una nueva etapa, disfrutadla a tope y sobre todo absorber todo lo bueno que hay preparado. No se si creo en el karma, una fuerza cósmica, las piedras, la magia o en Dios. Pero lo que si tengo seguro es que tengo mucha energía para dar y espero que sea la que me ayude a ver las cosas de este lado del specchio con mucho amor.
Si queréis saber más, acompañadme en esta nuevas aventuras, que aunque a mi no me haga peli el señor Burton, yo os la narraré con el mismo mimo que el, pero sobre todo con mucha luz y buena vibra. Así que nos vemos la próxima semana. Muack
P.D. Os dejo una de las palabras rarillas de nuestro diccionario, para que empeceis una nueva etapa de léxico conmigo. Señora RAE, va por usted.


"La locura es un placer, que solo los locos conocemos". Y ole por la RAE!!!
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